Lleva el nombre de la localidad de origen, un poblado que estaba a unos 40 kilómetros al norte de su emplazamiento actual. El templo fue iniciado en tiempos de Ptolomeo II Filadelfo (283-246), por encargo del rey etíope Arkamani. Más tarde fue completado por los Ptolomeos y por los romanos. El templo esta dedicado a Tot. El pilono esta decorado con ofrendas del rey al dios Tot, junto a la diosa Tfenis, y al otro lado Isis. Dos pequeñas puertas en la fachada sur conducen a las escaleras internas del pilono que dan acceso a las terrazas. El vestíbulo que era el pronaos del santuario del rey Arkamani, se comunica, a través de una puerta situada al suroeste, con la escalera que sube a la terraza; otra perta conduce a la primera sala del santuario. Otro santuario fue añadido en la época del emperador Augusto.