Este templo se encuentra a unos 4 kilómetros al noroeste de su emplazamiento natural. Su nombre significa "Valle de los Leones". El templo original, excavado en la roca, fue obra de Amenofis III. Ramsés II inició la construcción de un templo mayor, en parte excavado en la roca y en parte en el exterior, dedicado a Amón-Rá. Destaca la avenida de esfinges, considerada el dromos de la dinastía XIX que mejor se ha conservado.





     El patio es un gran cuadro de 20 metros de lado, rodeado de pórticos laterales soportados por pilares osíricos; en la base de los muros del pórtico hay escenas parecidas a las del Ramaseo de Tebas. En el santuario Ramsés II aparece realizando libaciones de incienso delante de cuatro divinidades: Nejbet, Tfenis, el mismo faraón y Onuris. En el muro del fondo un nicho contiene las estatuas del rey.