La imagen de Amenofis II muestra a un faraón musculoso y poderoso, dato confirmado por su momia. El faraón lleva en esta imagen una ofrenda de vasos de vino en sus manos.

 
 

    Amenofis II (1438-1412) fue sucesor de Tutmosis III. Destaca su fama de atleta. Se decía que podía disparar a un blanco metálico de un palmo de grosor y perforarlo. Era un remero incansable, potente y rápido. Una estela cerca de la Esfinge de Guiza nos relata su bravura:

     "Él será el señor de toda la tierra, que no podrá ser atacado. Está lleno de ansia bravura, lleno de júbilo en la fuerza, siendo aún un joven lleno de amor, sin conocimientos."

     Cuando murió su padre se produjo una sublevación de Siria, por lo que tuvo que mostrar muy pronto sus aptitudes militares. Esta batalla acabó con la captura de mas de 70.000 prisioneros. Los siete jefes que fueron capturados fueron deportados a Egipto, y allí fueron ejecutados con una maza. Seis de estos jefes fueron colgados en el muro del templo de Tebas y el séptimo fue llevado hasta Napata para que se pudiera ver el victorioso poder de Su Majestad por siempre jamás.

     Fue un gran constructor, pero lamentablemente quedan pocos restos de sus obras. Realizó edificaciones en Tod, Ermant y Medamud, donde dedicó un templo a Montu, dios de la guerra. Construyó en Karnak y en Nubia edificó en Kalasbsha, Qasr Ibrim, Semna y Amada. Su hijo Tutmosis IV le sucedió en el trono.



Su nombre de nacimiento era:
Amenofis
"Amón esta contento"

Coronado como:
Akheprure Amenofis (1427-1401 a.C.)
"Grandes son las manifestaciones de Rá"


Bajo el reinado de Amenofis II se introdujo el culto a divinidades asiáticas. El culto a Reshep, dios de la guerra, o a Astarté, diosa ligada a los caballos, esto reflejaba el espíritu militar.

 

Esta es una las esfinges de Menfis. Amenofis II nació en Menfis y esta esfinge está relaccionada con el culto solar que había potenciado este faraón en dicha capital.